
La Geobiología estudia las interacciones entre: radiaciones terrestres, campos magnéticos, radioactividad, contaminación eléctrica o electromagnética artificial; su influencia en la salud y su relación con las enfermedades padecidas por personas, plantas y animales.
Hablamos de geopatías cuando el organismo es alterado en sus funciones por radiaciones nocivas relacionadas con el lugar. Permanecer en un punto o zona geopatógena, puede a la larga ocasionar, insomnio, cefaleas, todo tipo de reumatismos, depresiones, cambios de humor, aceleración de cualquier proceso patógeno, etc.
Algunas fuentes de alteraciones geopáticas son:
Red global Hartmann: campo magnético terrestre secundario en forma de cuadrícula de 2 por 2,5 metros aproximadamente. Esta cuadrícula no es perfectamente regular, ya que por fallas del terreno, corrientes de agua subterráneas, masas metálicas importantes, la naturaleza del suelo y otros muchos factores se pueden dar distorsiones locales. La energía que desprenden los puntos en que se cruzan tienen un efecto detectable sobre los humanos, llos animales y las plantas.
Red Curry: retícula cosmo-magnética cargada eléctricamente. Estas líneas se hallan en diagonal a los polos magnéticos terrestes. Unas líneas tienen polaridad eléctrica negativa y las otras positiva, aunque ninguna de ellas es apta para descansar, trabajar o dormir en su vertical. Esta red mide aproximadamente 3.50 metros x por 3.50 metros, con un ancho de banda de entre 70 a 80 centímetros.
Fallas geológicas: son fracturas en la corteza terrestre. Después de romperse, las dos partes se desplazan y ponen en contacto superficies de distinta naturaleza. Cuando, en ocasiones, forman cavidades, éstas pueden provocar un influencia nociva sobre la salud.
Corrientes de agua subterránea: influyen en el medio, disminuyendo el valor del campo magnético terrestre y aumentando la radiación gamma, es decir, la radiactividad.